¿Puede una casa sanar el desarraigo de la guerra o el olvido territorial? Durante décadas, las políticas de vivienda en Colombia se midieron en metros cuadrados de concreto y ladrillo gris, bajo una lógica estándar que ignoraba si la construcción se levantaba en la selva del Guaviare, en las llanuras del Vichada o en las laderas de Soacha. Sin embargo, el panorama está cambiando, y la Universidad de la Salle ha tomado acciones con estrategias habitacionales.
En el marco de la Lección Final FADU 2026-I, la academia y el Gobierno Nacional se dieron cita para debatir el impacto del Decreto 1341 de 2025 sobre Vivienda Diferencial. Un encuentro que demostró que el diseño colaborativo y el servicio público no solo son compatibles, sino urgentes para la construcción de la paz territorial.
Una sincronía por la paz territorial: La academia al servicio de las comunidades
El evento contó con un panel de lujo liderado por Helga María Rivas Ardila, Ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio; Ilona Murcia Iljasz, representante de ICOMOS Colombia; Claudia Silva Yepes, Subgerente de RenoBo; y Laura Teresa Sanabria Pardo, docente investigadora de Unisalle.
Para la ministra Rivas, el aula de clase y el territorio deben ser un solo organismo. Durante su visita, funcionaria destacó la profunda conexión entre los objetivos del gobierno y el trabajo de la universidad:
"Encontré aquí en la Universidad de la Salle que tenemos muchas sincronías. Casa Raíz encaja maravillosamente con lo que nosotros estamos entendiendo como hábitat diferencial, como vivienda diferencial. Asimismo, creo que hay unos laboratorios experimentales y de investigación aquí con los que podemos unir esto al servicio público y la academia... para trabajar procesos de hábitat de manera mancomunada".
La ministra también realzó el proyecto Utopía, señalando que estos esfuerzos conjuntos representan "el eslabón que necesitamos" para consolidar una "paz territorial a través de un efectivo diálogo entre academia, sector público y el trabajo de los estudiantes, quienes pueden encontrar una opción de trabajo y un proyecto de vida con y para las comunidades".
¿Qué es el Decreto 1341 de 2025 y por qué cambia las reglas del juego?
Hasta hace poco, la vivienda de interés social se entendía exclusivamente como un problema técnico y funcional: un techo y cuatro paredes. El Decreto 1341 de 2025 rompe ese paradigma al reconocer, por primera vez de forma jurídica, la diversidad cultural, social y ambiental de las regiones colombianas.
Esta política pública promueve soluciones habitacionales que valoran los saberes locales, las tradiciones constructivas ancestrales y las particularidades geográficas de cada territorio. Ya no se trata de imponer un modelo de ciudad en la ruralidad, sino de entender cómo habitan las comunidades sus propios entornos.
Casa Raíz: “Quien tiene raíz, permanece”
La gran protagonista de la jornada fue la estrategia pedagógica Casa Raíz, una iniciativa de extensión universitaria coordinada por el Observatorio Urbano de la Universidad de la Salle que ha transformando vidas.
La profesora y gerente general del proyecto, Laura Teresa Sanabria Pardo, explicó la profunda dimensión humana y académica que sustenta esta práctica:
"Por primera vez se está entendiendo la vivienda no solamente como un problema técnico y funcional, sino también como un problema sociocultural asociado a saberes locales, ancestrales y materiales de un lugar... Esto es bien importante para todos los campos de acción y transferencia que este programa tiene en la ruralidad colombiana".
A través de la premisa "todos diseñan", Casa Raíz implementa estrategias de codiseño frente a las lógicas extractivistas e intervenciones físico-espaciales deslocalizadas que suelen empobrecer el paisaje rural. Es una herramienta donde la arquitectura se convierte en un soporte para proyectos de vida individuales y colectivos.
De las aulas a las regiones: Un compromiso lasallista irreversible
La pertinencia de Casa Raíz ya se ha materializado en zonas históricamente golpeadas por la exclusión como Guaviare, Vichada y Soacha y otras zonas. Al articular la investigación formativa (proyectos finales de carrera) con las prácticas académicas, la internacionalización y las organizaciones comunitarias de base, Unisalle demuestra que la educación superior tiene el poder de co-crear territorios más dignos y sostenibles.
La Lección Final 2026-I no fue solo el cierre de un ciclo académico; fue la validación de que cuando la sensibilidad social de la academia se encuentra con políticas públicas audaces como el Decreto 1341, el resultado es un hábitat más humano, biodiverso y con raíces imposibles de arrancar.