El acceso oportuno a servicios especializados en salud visual se ha convertido en uno de los retos más importantes del sistema de salud en Colombia. Miles de personas deben esperar largos periodos para recibir una valoración especializada, lo que retrasa diagnósticos y tratamientos que podrían prevenir discapacidades visuales si se detectaran a tiempo.
Frente a este panorama, la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle se ha consolidado como un actor clave para mejorar el acceso a la atención visual especializada, integrando tecnología avanzada, atención oportuna y programas de impacto social.
Según explica la Dra. Marcela Contreras, directora de la Clínica, el compromiso de las instituciones académicas es fundamental para contribuir a cerrar las brechas en salud.
“Mejorar el acceso a la salud visual no solo es un reto del sistema de salud, también es una responsabilidad de las instituciones académicas que contamos con capacidad clínica, tecnológica y humana para aportar soluciones reales a la comunidad”.
Una de las principales fortalezas de la Clínica es la oportunidad en la atención, que permite ofrecer citas especializadas en tiempos más cortos que los que usualmente se encuentran en el sistema tradicional.
Además, el centro cuenta con equipos de diagnóstico de alta tecnología que permiten realizar múltiples estudios en un mismo lugar, evitando remisiones innecesarias y agilizando el proceso de diagnóstico para los pacientes.
Entre los servicios especializados disponibles se encuentran:
• Optometría clínica integral
• Optometría pediátrica y de neonatos
• Oftalmología
• Terapia visual y ortóptica, entre otros.
Más allá de la consulta regular, la Clínica desarrolla programas de atención dirigidos a poblaciones que históricamente han tenido barreras de acceso a la salud visual, generando procesos reales de inclusión en salud.
Gracias a alianzas con fundaciones, organizaciones sociales y entidades públicas, la Clínica ha llevado servicios especializados a diferentes comunidades.
Entre las poblaciones beneficiadas se destacan:
• Adultos mayores, con programas que promueven el envejecimiento activo y la detección temprana de enfermedades como glaucoma o degeneración macular.
• Recicladores de oficio, mejorando su capacidad visual para desempeñar su trabajo y su calidad de vida.
• Niños en condición de vulnerabilidad, donde la corrección visual temprana puede transformar su proceso educativo.
Solo en un año, la Clínica ha logrado atender cerca de 3.000 pacientes en condición de vulnerabilidad, incluyendo más de 160 recicladores de oficio y sus familias, además de múltiples jornadas para niños y adultos mayores.
El modelo clínico-académico de la Universidad de La Salle permite que los estudiantes de optometría se formen en escenarios reales de atención, desarrollando habilidades clínicas avanzadas y una profunda sensibilidad social. Este enfoque no solo contribuye a la formación de profesionales altamente capacitados, sino que también fortalece el sistema de salud del país al ampliar la oferta de atención especializada.
Para la Dra. Marcela Contreras, la meta es clara: “Queremos que la comunidad perciba a la Universidad de La Salle como una institución comprometida con transformar realidades a través de la salud visual, integrando conocimiento, tecnología, formación y servicio a la comunidad”.