Cátedra Rural 

Perspectivas desde el territorio

18 de octubre de 2024

Una mirada desde los territorios rurales

Este espacio fue desarrollado por el Centro de Estudios e Investigaciones Rurales, CEIR, como un escenario para compartir experiencias sobre los territorios rurales, el hábitat y el papel de la arquitectura en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

En el encuentro participaron estudiantes de quinto semestre de Arquitectura, vinculados al taller de Vivienda Social, quienes compartieron sus experiencias de trabajo de campo y sus reflexiones sobre las necesidades, dinámicas y formas de vida de las comunidades rurales.

La conversación permitió reflexionar sobre el compromiso que tienen los profesionales de la arquitectura con los territorios y sobre la importancia de comprender las realidades locales antes de diseñar o intervenir en ellas.

La ruralidad es diversa y múltiple

La ruralidad no puede entenderse únicamente desde el sector agropecuario. En los territorios rurales existen múltiples actividades, formas de vida, culturas, conocimientos y relaciones con la tierra y la naturaleza.

En estos territorios hay personas que cosechan, hacen panadería, tienen tiendas, desarrollan artesanías o realizan actividades industriales. El sector agropecuario es una parte muy importante de la ruralidad, pero no la representa en su totalidad.

Territorios, hábitat y diversidad rural

Dentro de la ruralidad también existe una gran diversidad. Es posible encontrar comunidades indígenas, comunidades campesinas y diferentes territorios con otras cosmovisiones, ideas y formas de vivir y de entender la relación con la tierra, la naturaleza, la protección y el cuidado del medio ambiente.

Estas dinámicas son fundamentales para comprender el trabajo que se desarrolla desde el CEIR y desde la Universidad de La Salle en diferentes regiones del país.

El hábitat, la casa y el entorno donde viven las personas adquieren una importancia especial, porque hacen parte de las condiciones que determinan la vida cotidiana y las formas en que las comunidades se relacionan con su territorio.

Desarrollo de la cátedra

La conversación abordó la relación entre ruralidad, territorio, vivienda, arquitectura, conocimiento comunitario y trabajo académico, a partir de las experiencias desarrolladas por la Universidad de La Salle y por los estudiantes en diferentes territorios.

01 La ruralidad más allá del sector agropecuario 

La idea de la Cátedra Rural parte de comprender que la ruralidad es mucho más que el sector agropecuario. En los territorios rurales existen múltiples actividades y formas de vida. Hay personas que cosechan, hacen panadería, tienen una tienda, realizan artesanías o desarrollan actividades industriales.

El sector agropecuario constituye una parte muy importante de la ruralidad, especialmente por la relación con la tierra y por la manera como esta relación contribuye a forjar culturas, dimensiones y formas de vida propias de las comunidades campesinas y de las distintas culturas étnicas.

La ruralidad también es diversa y múltiple. Es posible llegar a comunidades indígenas o a comunidades y territorios campesinos que tienen otras cosmovisiones, otras ideas y otras formas de vivir y comprender su relación con la tierra, la naturaleza, la protección y el cuidado del medio ambiente.

02 El CEIR y la presencia de la Universidad en los territorios 

El CEIR es un cuerpo colegiado de la universidad encargado de coordinar la oferta académica, investigativa y de proyección que la Universidad de La Salle tiene para el país y para las distintas regiones.

La regionalización de la universidad ha sido un proceso importante. La institución ha ampliado su presencia más allá de Bogotá, llegando a escenarios como Mosquera, Bucaramanga y Yopal, en Casanare.

Esta expansión ha llevado a preguntarse cómo llegar a la ruralidad y, especialmente, cómo aprender de esa ruralidad y con esa ruralidad.

El trabajo desarrollado en los territorios no surgió como una respuesta circunstancial. Hace parte de una historia y de una apuesta institucional relacionada con el conocimiento del país, la educación y el trabajo con las comunidades.

03 Historia, educación y conocimiento campesino 

La comunidad de los Hermanos de las Escuelas Cristianas llegó al país en 1890. Los primeros hermanos que llegaron eran naturalistas, biólogos y expertos en temas de la naturaleza y las ciencias naturales. Además de su misión educativa, se dedicaron a conocer el país y sus riquezas naturales.

Fundaron museos, colegios científicos y asociaciones científicas, liderando procesos de formación relacionados con la biología, las ciencias naturales y las ciencias del agro.

Dentro de esta historia también se destaca la participación de los hermanos en una experiencia de formación campesina por radio: Radio Sutatenza. Esta experiencia recibió donaciones de equipos, involucró a gobiernos e instituciones internacionales y dio lugar a una asociación popular campesina que posteriormente fundó el periódico El Campesino.

En esta experiencia se produjeron alrededor de 550 guías de aprendizaje. Este trabajo representó un legado importante, porque no consistía únicamente en enseñar a las comunidades campesinas, sino también en recoger los conocimientos de las y los campesinos para adaptarlos y construir conocimiento conjuntamente.

04 El diálogo de saberes y el diseño participativo 

El trabajo con las comunidades permite comprender el verdadero significado del diálogo de saberes. No basta con afirmar que se quiere realizar un diseño participativo; es necesario sentarse con las personas y construir conjuntamente las decisiones sobre el territorio.

En una experiencia de diseño participativo se planteó, por ejemplo, la posibilidad de acordar con la comunidad dónde colocar un árbol, dónde ubicar una casa o dónde disponer unas bancas para que las personas pudieran sentarse.

La comunidad conoce profundamente su espacio. En una de estas experiencias, las personas señalaron que debían colocarse guayacanes de colores porque en ese lugar llegaban determinados pájaros. La comunidad conocía esas dinámicas del territorio, incluso cuando los profesionales que participaban en el proyecto no tenían ese conocimiento.

Estas experiencias muestran que el conocimiento académico y el conocimiento comunitario pueden encontrarse para construir soluciones de manera conjunta.

05 Desarrollo humano, sostenibilidad y territorios 

La universidad recoge estas experiencias dentro de una apuesta por el desarrollo humano integral y sostenible. Esta perspectiva reconoce la importancia de la naturaleza y de la sostenibilidad del planeta como elementos fundamentales del trabajo institucional.

A partir de este trabajo se planteó la necesidad de dejar de pensar exclusivamente en la dicotomía entre lo urbano y lo rural, porque esta distinción ha contribuido a una mirada reducida de la ruralidad.

En lugar de establecer una separación rígida, se propone hablar de territorios y de territorios sostenibles, funcionales e inteligentes.

La funcionalidad se relaciona con las conectividades reales, mientras que la inteligencia no se entiende únicamente desde la tecnología, sino también desde elementos como la equidad y la justicia.

06 Experiencias de trabajo con las comunidades 

El trabajo del CEIR implica recorrer el país y establecer relaciones con profesores de las áreas agropecuarias, Utopía, Bucaramanga, Mosquera y otros escenarios de la universidad.

Una de las experiencias mencionadas fue el trabajo desarrollado con comunidades del Catatumbo. A partir de una situación territorial que requería acompañamiento, la universidad comenzó a trabajar con las comunidades, quienes visitaron Utopía y posteriormente recibieron a representantes de la universidad en sus territorios.

Durante estos encuentros las comunidades mostraron sus proyectos productivos y explicaron cómo los desarrollaban. A partir de estos diálogos se inició una articulación con la Agencia de Desarrollo Rural y con Naciones Unidas para estructurar un proyecto.

El propósito no consiste en llegar a los territorios para decir a las comunidades cómo deben vivir. Se trata de construir con ellas y acompañar los procesos que necesiten, incluyendo trámites y gestiones ante entidades gubernamentales.

Esta forma de trabajo se fundamenta en construir hombro a hombro con las comunidades y reconocer los conocimientos que existen en los territorios.

07 El conocimiento campesino como aprendizaje 

Las experiencias en los territorios muestran que los títulos académicos no sustituyen los conocimientos construidos por las comunidades a través de sus experiencias de vida y de trabajo.

Se compartió el ejemplo de una familia campesina productora de papa. A la señora de esta familia le dicen “la doctora de la tierra”, debido a su conocimiento sobre cómo recomponer la tierra, revivirla y ponerla nuevamente a producir.

Este tipo de conocimientos evidencia que las comunidades cuentan con capacidades y saberes profundos sobre sus territorios y sobre las formas de relacionarse con la naturaleza y los procesos productivos.

El acompañamiento institucional también implica reconocer las dificultades y limitaciones que enfrentan estas comunidades y apoyar los procesos que permitan fortalecer sus iniciativas.

08 El compromiso de no imponer el conocimiento 

Sebastián destacó que, como lasallistas, existe un deber de no imponer conocimientos cuando se llega a los territorios. Las personas campesinas, indígenas, afrodescendientes y de otras comunidades tienen conocimientos profundos sobre sus territorios.

En una experiencia con campesinos, uno de ellos expresó que determinadas investigaciones no le aportaban lo que realmente necesitaba. Explicó que su necesidad podía ser mucho más concreta: contar con un lugar para levantarse temprano, ordeñar sus vacas, tomar café y posteriormente revisar sus cultivos.

Esta experiencia generó una reflexión sobre la importancia de conversar con las comunidades y no utilizarlas únicamente como fuente de información para obtener datos o resultados de investigación.

El conocimiento académico puede ponerse en diálogo con los saberes existentes en las comunidades, pero este proceso debe partir del reconocimiento de que ellos también saben y tienen mucho que aportar.

09 Comunidad, aprendizaje conjunto y experiencias regionales 

En los diplomados desarrollados en Caquetá, Morelia y Putumayo se plantea desde el comienzo que las comunidades poseen conocimientos que deben ser tenidos en cuenta durante el proceso.

Se invita a las personas participantes a señalar cuando consideren que alguna información o propuesta no corresponde a sus realidades. La intención es que el proceso sea una construcción conjunta.

También se destacó la importancia de generar espacios donde los productores puedan reunirse y aprender conjuntamente, porque el sentido de comunidad resulta fundamental para estos procesos.

En Putumayo se presentó una experiencia relacionada con analíticas y mapas desarrollados desde la universidad. La reacción de los docentes del territorio permitió comprender que era necesario haber construido previamente los mapas junto con ellos.

Las comunidades señalaron que algunos mapas no reflejaban la realidad o que determinados datos no correspondían a sus dinámicas. Después de escucharlas surgieron nuevas propuestas para realizar encuestas conjuntamente y construir censos para resguardos indígenas.

10 El territorio rural como campo de acción profesional 

La conversación planteó que existe un amplio campo para explorar desde las diferentes profesiones. Entre los temas mencionados se encuentra la necesidad de ordenar el territorio alrededor del agua y de pensar nuevas organizaciones territoriales teniendo en cuenta los efectos del cambio climático.

Se compartió el ejemplo de una experiencia piscícola en el Caribe que sufrió importantes pérdidas económicas después de un huracán. Esta situación llevó a reflexionar sobre la necesidad de prepararse para las condiciones climáticas que pueden afectar las actividades productivas y la relación con el territorio.

Desde el CEIR se reconocen múltiples experiencias con campesinos, indígenas, afrodescendientes y otras comunidades étnicas, entendiendo que cada una representa una oportunidad para aprender y construir conocimiento.

11 Cartografías propias y otras formas de comprender el territorio 

Jaime Rendón destacó la importancia de construir cartografías propias, entendidas como mapas elaborados desde las comunidades y no simplemente como información tomada de otros lugares.

En una zona de reserva campesina de Venecia se compartió una experiencia particularmente significativa. Para la comunidad, la parte superior del mapa no representaba necesariamente el norte, sino la cordillera, mientras que la parte inferior representaba el río.

La explicación estaba relacionada con la manera como se comprende el territorio: el agua baja y no sube. Por esta razón, la comunidad volteaba literalmente el mapa para representarlo según su propia comprensión espacial.

Esta experiencia evidencia que las comunidades desarrollan maneras propias de representar y comprender sus territorios y que los profesionales también pueden aprender de estas perspectivas.

12 La experiencia de los estudiantes en el territorio 

Los estudiantes de Arquitectura realizaron un trabajo de campo con el propósito de conocer de primera mano las condiciones del territorio, sus necesidades, economía, transporte, infraestructura y dinámicas comunitarias.

Desde la perspectiva de los estudiantes, esta experiencia fue importante porque para diseñar es necesario comprender primero las necesidades del lugar que se pretende intervenir y conocer directamente a las personas que viven allí.

El trabajo de campo permitió comprender que no es suficiente basarse únicamente en los conocimientos adquiridos en el aula. Es necesario conversar con las personas que habitan el territorio, porque son ellas quienes conocen de manera directa sus dinámicas.

Uno de los estudiantes señaló que una de las necesidades identificadas estaba relacionada con la conexión con el agua. El asentamiento rural visitado tenía una economía vinculada principalmente con la ganadería y la piscicultura, y la pesca representaba una actividad fundamental para la comunidad.

13 Vivienda rural y formas de vida productivas 

Los estudiantes también reflexionaron sobre la diferencia entre diseñar una vivienda desde las necesidades urbanas y comprender una vivienda rural desde las dinámicas propias de sus habitantes.

En la ciudad, el diseño de una vivienda suele asociarse con necesidades básicas como habitaciones y baños. Sin embargo, en los territorios rurales el estilo de vida puede ser completamente diferente.

La vivienda puede estar vinculada directamente con las actividades productivas. Las personas pueden no permanecer permanentemente en sus casas porque necesitan desplazarse hacia diferentes zonas para trabajar, especialmente cuando existen limitaciones de empleo en el lugar donde residen.

También existen diferencias importantes relacionadas con el transporte y la infraestructura. En algunos territorios el transporte es limitado y muchas personas se movilizan en moto o bicicleta. Algunas vías no están pavimentadas y estas condiciones deben ser consideradas al momento de pensar la vivienda y el territorio.

14 La escuela abierta y la arquitectura territorializada 

La experiencia de sacar la clase del salón y llevarla al territorio fue presentada como una forma de construir una “escuela abierta”, una escuela territorializada que permite a los estudiantes aprender directamente de las comunidades y de los espacios donde desarrollarán su ejercicio profesional.

El trabajo de campo permitió que los estudiantes se acercaran a realidades que podían resultar diferentes de su experiencia cotidiana y que comprendieran cómo las condiciones económicas, culturales, ambientales, productivas y sociales influyen en la manera de habitar.

Esta experiencia plantea la importancia de que la formación en arquitectura incorpore una comprensión directa de los territorios y de las personas que los habitan.

Consulta la conversación completa

Esta transcripción corresponde a un fragmento inicial del conversatorio. Para conocer la conversación completa, te invitamos a ver la transmisión del evento.

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