Durante la conversación se cuestiona la idea de que en las zonas rurales del país “ya no hay jóvenes”. La discusión parte de la percepción de los participantes y de las dificultades que enfrentan quienes permanecen en sus territorios.
Jessica Murcia señala que en algunas zonas muchos jóvenes permanecen vinculados a trabajos informales cuando no encuentran oportunidades educativas. También destaca las dificultades particulares que enfrentan las mujeres jóvenes para acceder al empleo.
Asimismo, plantea que las cifras pueden no reflejar completamente la realidad, debido a que no todos los jóvenes que viven en las zonas rurales están registrados en las plataformas o sistemas disponibles.
Desde Caquetá, Armando Céspedes expresa preocupación por la disminución de jóvenes en algunos municipios y recuerda cómo algunas instituciones educativas han pasado de tener decenas de estudiantes a contar con grupos mucho más pequeños.