Johanna Castellanos presentó la perspectiva de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) sobre la transición energética y la importancia de fortalecer el vínculo entre las universidades, la investigación y la planeación del sector.
Explicó que la transición energética justa no debe entenderse únicamente como un cambio tecnológico entre fuentes de energía, sino como un proceso que debe considerar las realidades sociales, ambientales y económicas de los territorios.
También abordó los retos asociados con la dependencia de los combustibles fósiles y con un modelo económico basado en la extracción y exportación de materias primas.
Frente a este escenario, señaló la importancia de avanzar hacia procesos de industrialización que permitan transformar las materias primas en el territorio y generar mayor valor agregado, aprovechando las potencialidades de cada región.
Desde esta perspectiva, la transición energética requiere la participación articulada del Gobierno, las universidades, las comunidades, el sector productivo y los demás actores del territorio.