Currículo articulado como sistema vivo
Consolidación de una arquitectura curricular integrada en niveles macro, meso y microcurricular.
Formación docente institucionalizada y pertinente
Currículo conectado con el entorno y la formación a lo largo de la vida
Expansión y actualización dinámica de la oferta académica
La Universidad de La Salle concibe el currículo como un sistema vivo, dinámico y transformador, articulado en niveles macro, meso y microcurricular. Esta organización permite integrar la identidad lasallista, las políticas nacionales, los proyectos educativos de programas y las prácticas pedagógicas cotidianas, con el propósito de garantizar una formación integral, pertinente, contextualizada y orientada al mejoramiento continuo.
- El nivel macrocurricular se fundamenta en el PEUL, el EFL y el Marco Nacional de Cualificaciones, asegurando coherencia institucional y alineación con los lineamientos del MEN.
- El mesocurrículo traduce el horizonte institucional en proyectos educativos, áreas de formación, núcleos problémicos, estrategias pedagógicas y lineamientos como el inglés disciplinar.
- El microcurrículo concreta la propuesta formativa mediante el syllabus, que articula competencias, resultados de aprendizaje, planeación, evaluación y acuerdos con estudiantes.
- El seguimiento de resultados de aprendizaje se desarrolla mediante evidencias, rúbricas, productos y pruebas RAm, en fase piloto desde 2024.
- La formación integral se fortalece con estrategias extracurriculares, CLEO, VPDH, ambientes físicos, virtuales, E-Learning y el EdTech Lab.
La Universidad de La Salle ha consolidado una política institucional de formación docente orientada a cualificar integralmente el ejercicio profesoral, en coherencia con su identidad lasallista, los desafíos educativos contemporáneos y las transformaciones tecnológicas. Esta apuesta, formalizada en el Librillo Institucional No. 84, organiza la formación en nueve campos que abarcan dimensiones pedagógicas, disciplinares, investigativas, digitales, éticas, ciudadanas y de liderazgo.
- Entre 2018 y 2024 se ofrecieron 164 cursos para profesores de planta y 123 para docentes de cátedra, con predominio de las competencias digitales (35,2% de la oferta).
- Las competencias pedagógicas y didácticas ocuparon un lugar central en actualización curricular, gestión microcurricular, formación por competencias, resultados de aprendizaje, rúbricas y productos evaluativos.
- La participación docente respondió a coyunturas clave como la pandemia de 2020 y la actualización curricular de 2023.
- La Universidad mantiene una trayectoria formativa desde la década de 1980, fortalecida mediante el CIF, Centro Escuela y el Simposio de Experiencias Docentes.
- Entre 2018-1 y 2024-1, la inversión en honorarios para formación docente ascendió a $479.144.459.
La gestión curricular de la Universidad de La Salle se orienta por una concepción sociocultural del currículo, articulada con la normativa nacional, los principios institucionales y las necesidades del entorno social y productivo. Esta perspectiva se expresa en prácticas formativas, investigación aplicada, análisis institucional, flexibilidad curricular y educación continuada.
- Las prácticas estudiantiles constituyen un mecanismo fundamental de relación con el entorno: en Optometría bajo convenios docencia-servicio; en Finanzas y Comercio Internacional como modalidad de grado con acompañamiento docente.
- En posgrados, la gestión investigativa busca responder a problemas relevantes mediante modelos orientados al impacto académico y social.
- El Centro de Analítica aporta estudios sobre programas y entorno regional, apoyando decisiones sobre planes de estudio, créditos, modalidades, denominaciones y lugares de desarrollo.
- La Universidad ha fortalecido trayectorias flexibles mediante programas técnicos y tecnológicos, cogrado, electivas compartidas y núcleos comunes interdisciplinarios.
- Desde 2018 se han modificado 80 programas y se han desarrollado 209 ofertas de educación continuada, beneficiando a 8.119 personas entre 2018 y 2024.
La Universidad de La Salle cuenta con un proceso institucional sólido para la creación, modificación, renovación y ampliación de programas académicos, articulado con la normativa nacional vigente y con los principios del PEUL. Este modelo integra aseguramiento de la calidad, análisis de pertinencia, sostenibilidad financiera y participación colegiada.
- El proceso se fundamenta en el Decreto 1330 de 2019 y el Decreto 0529 de 2024, liderado por la DCAE en articulación con la DPE y otras dependencias institucionales.
- La ruta institucional comprende seis etapas: formulación y análisis interno, estudio de viabilidad, revisión de condiciones de calidad, Comité Central de Currículo, Consejo Académico y Consejo Superior.
- Las propuestas incorporan análisis de contexto, estudios de demanda, sostenibilidad financiera, alineación con los ODS, planes de desarrollo y perfiles de egreso.
- Los documentos base y los librillos institucionales orientan el diseño curricular, la gestión microcurricular, la internacionalización y las modalidades virtuales o a distancia.
- Entre 2018 y 2024 se crearon 57 programas nuevos en Bogotá y se aprobaron 80 modificaciones curriculares.
Juicio del Factor
La Universidad de La Salle evidencia una estructura académica sólida, coherente y en evolución permanente, sustentada en un modelo curricular articulado en niveles macro, meso y microcurricular.
Este modelo garantiza la alineación entre formación, evaluación y contexto, promoviendo un enfoque basado en competencias y resultados de aprendizaje, con integración efectiva entre docencia, investigación y proyección social.
Se destacan avances en la actualización curricular, la flexibilidad académica, la diversificación de la oferta y la incorporación de modalidades virtuales e híbridas, así como el fortalecimiento de la formación docente y el uso de analítica institucional.
Oportunidades de mejora:
- Fortalecer la articulación entre niveles curriculares y sistemas de información.
- Consolidar el seguimiento a resultados de aprendizaje mesocurriculares.
- Mejorar la flexibilidad curricular y movilidad estudiantil.
- Fortalecer la educación virtual y sus recursos tecnológicos.
- Incrementar la participación de egresados y sector productivo.
